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| Bangkok... |
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Caótica, carnal y congestionada, Bangkok, la capital de Tailandia, no solo es el punto de partida de viajes hacia toda la región de Asia Sudoriental, sino que también es un lugar fantástico para visitar.
Un recorrido por esta fascinante, vibrante y cosmopolita ciudad puede sosegarte o enervarte, pero nunca te será indiferente. Mientras contemplas el amanecer en un templo de monjes budistas, te maravillarás de la paz que se puede encontrar en medio de una caótica metrópoli.
Centro cultural, político, comercial y espiritual, te da la bienvenida con brillantes rascacielos, templos históricos y hoteles de lujo, formando un collage de miseria urbana y brillante riqueza donde el pasado, presente y futuro se entrelazan armoniosamente.
Los principales barrios de negocios y zonas residenciales son cada vez más amplios, como el distrito de Phra Nakhon, donde además de los organismos gubernamentales y ministerios se encuentran también las más famosas atracciones turísticas.
Para los tailandeses esta es Krung Thep, o la "Ciudad de los Ángeles". Y veras que realmente es un lugar mágico, con una energía que casi se puede tocar, especialmente a la noche, cuando el tráfico disminuye un poco, sus famosos mercados se ponen en marcha, y todo parece iluminarse, desde sus monumentos más orgullosos a las más miserables calles.
Nosotros nos alojamos en el Park Plaza Sukhumvit, un buen hotel que, además de estar muy bien ubicado, es limpio, moderno y ofrece un excelente servicio.
Bangkok es una ciudad grande y llena de increíbles atracciones, por lo que a menos que te quedes varios días, apenas podrás ver todo lo que tiene para ofrecer. Por ejemplo, tiene más 400 Wats (templos). Los más importantes están situados en la zona Thonburi, el barrio más viejo y antigua capital de Tailandia.
Es en este lugar donde se encuentran los edificios más espectaculares, como el Gran Palacio, un complejo impresionante que abarca 945.000 metros de terreno y contiene más de 100 edificios que datan de 1782.
Junto al Gran Palacio se encuentra el más importante templo, Wat Phra Kaew o Templo del Buda Esmeralda. El edificio es un tumulto de colores y texturas con espléndidas pinturas murales, pilares de mosaicos incrustados, multicolores baldosas, gárgolas y estatuas de criaturas míticas.
El Buda, tallado de una sola pieza de jade, reposa sobre un pedestal de vidrio de alrededor de 70 centímetros de alto, y es considerado el más sagrado y venerado de todos los objetos religiosos del país.
Situado en el extremo sur se encuentra el otro templo principal, Wat Pho o Templo del Buda Reclinado. Uno de los más grandes y antiguos, alberga una gigantesca figura dorada de Buda Reclinado, verdaderamente magnífica.
No dejes de visitar la casa de Jim Thompson. Construida por el misteriosamente desaparecido empresario americano de la seda, hoy es un museo que contiene una colección permanente de objetos de Asia y una plétora de exquisitas antigüedades.
Hay pocos lugares en la tierra donde las compras sean tan emocionantes como en Bangkok. La mejor experiencia la obtuvimos en el mercado Chatuchak. Es inmenso, caótico y caliente, y nos perdimos varias veces, pero realmente valió la pena.
También visitamos el Salón del Trono, la ciudad antigua de Boran Meuang (el mayor museo al aire libre del mundo), el Parque Lumphini y el famoso Mercado Flotante. Luego asistimos a una representación de Mira Khon, la clásica danza enmascarada, en el Teatro Chalermkrung.
En Bangkok no hay escasez de opciones a la hora de comer, que van desde puestos de fideos en la carretera, mariscos frescos en un restaurante local sobre el río, o una exquisita cena en las instalaciones de un hotel con vistas a la ciudad.
La vida nocturna también es variada, ofreciendo desde música en vivo hasta buenos clubes de jazz, elegantes clubes de moda y discotecas. Más allá de las tiendas de recuerdos y bares, Bangkok también ofrece una amplia gama de sofisticado entretenimiento cultural.
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Tailandia... |
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Ayutthaya... |
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La ciudad de Ayuthaya sucedió a Sukhothai como capital del antiguo reino de Siam (hoy Tailandia) durante el siglo XV. Los visitantes europeos de Portugal, Francia, Holanda e Inglaterra que llegaron durante el siglo XVI fueron recibidos en Ayuthaya, quedando muy impresionados por la riqueza del lugar, que era uno de los más importantes centros de comercio en la región. En 1767, como resultado de dos años de guerra, Ayuthaya fue conquistada por el ejército birmano, quien destruyó todo, luego de lo cual la ciudad fue abandonada. Hoy en día, sus ruinas - especialmente los Prang (torres relicario) y los gigantescos monasterios - dan una idea de su antiguo esplendor. |
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