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Hong Kong...
 

Encaramado precariamente al borde de la China continental, Hong Kong, con su puerto de aguas profundas y estratégica proximidad a la nación más poblada de Asia, se benefició de ser la puerta de enlace entre el gigante comunista y el mundo capitalista.

La ciudad consta de cuatro secciones, Kowloon, la Isla de Hong Kong, los Nuevos Territorios y las islas periféricas. Kowloon y los Nuevos Territorios forman parte de la China continental, en el norte del Puerto Victoria. La Isla de Hong Kong se encuentra en el lado sur de la bahía, y las islas periféricas comprenden un conjunto de 234 islas.

Hong Kong se mueve a un ritmo acelerado y moderno, donde todo el mundo siempre parece estar corriendo. En medio del caos contemporáneo, sin embargo, puedes apreciar vistas de la tranquilidad del viejo mundo: templos taoístas bañados de incienso, remotas rutas de senderismo y agraciados practicantes de tai chi en los parques de la ciudad.

Tosca, pirata, occidentalizada y, sin embargo, de mentalidad conservadora y corazón chino, Hong Kong sorprende, deslumbra y confunde con sus alegres y enérgicas contradicciones.

El reto de unas vacaciones allí es disponer del tiempo suficiente para conocer todos los aspectos de esta apasionante ciudad. Hay algunas cosas que no te puedes perder, y estas incluyen la comida, las compras, un crucero a las islas periféricas y pasar unos momentos de tranquilidad en un pacífico parque.

Al llegar nos alojamos en el Harbour Plaza Hong Kong, un fantástico hotel con vista al puerto. Sus amplias habitaciones, buen desayuno y una excelente atención nos convencieron de haber hecho la mejor elección.

Lo primero que descubrimos es que esta es una ciudad de niveles. En la parte superior de Victoria Peak, las mansiones de los super-ricos miran desde gran altura hacia los apartamentos de los simplemente ricos.

Más abajo en la montaña se encuentran antiguas casas y callejuelas salpicadas de coloridos balcones ajardinados. Los que viven en el agua son los pescadores, familias que pasan la mayor parte de su vida en los barcos.

La encrucijada entre Queen’s Road y Pedder Street se dice que es la más transitada del mundo. Entre la multitud del centro de Hong Kong descubrimos muchas tiendas atractivas, así como el principal distrito de entretenimiento en Lan Kwai Fong.

SoHo - al sur de Hollywood Road - es donde se encuentra el sistema interconectado de escaleras mecánicas más grande del mundo, una vibrante arteria que une restaurantes, cafés, bares, tiendas de decoración y centros comerciales.

Para los adictos a la moda, una visita a Causeway Bay es casi una obligación, especialmente para los jóvenes, que disfrutan de recorrer las modernas tiendas de ropa hasta tarde en la noche.

Si te pierdes en el paraíso tecnológico de las callejuelas de Kowloon, seguro encontrarás el camino a un interesante restaurante del Barrio Chino, o tal vez decidas tomar un baño en Stanley.

Templos, museos, parques de atracciones y asombrosas vistas panorámicas. Hong Kong tiene una gran variedad de lugares para ver. ¿Por qué no visitas también el Templo Budista Man Mo y el mercado nocturno de Temple Street?

En Hong Kong se puede comer bien gastando poco, y a menudo es la decoración del lugar lo que determina el precio. La cocina cantonesa se basa en mariscos y pescados, mientras la mayoría de los restaurantes tientan a los comensales exhibiendo sus delicias en la ventana.

A la noche, independientemente de si te gustan los pubs ingleses, los karaokes, los bares de diseño, las discotecas o las eclécticas casas de hip-hop, seguro encontrarás lo que estás buscando.

La mayor parte de la acción está en el centro, pero si quieres experimentar una vida nocturna más auténtica, vale la pena que recorras las zonas de Causeway Bay y Tsim Sha Tsui.

 

 
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  Wet Markets...  
     
 
Nombrado en honor del templo Tin Hau, Temple Street está situado en Yau Ma Tei, en el distrito de Kowloon, en Hong Kong. Este famoso mercado nocturno al aire libre es un increíble lugar para ir de compras, con extensas filas de luminosos puestos ambulantes que ofrecen una sorprendente variedad de artículos a bajo costo, que van desde ropa a aparatos electrónicos y alimentos. Los adivinos se agrupan al final de la calle, mientras los entusiastas de la ópera china están al acecho de almas gemelas para realizar actuaciones improvisadas. Si bien está abierto desde las 4 p.m. hasta pasada la medianoche, realmente cobra vida tras la puesta de sol.